bronquiolo¿Qué es el Asma?

Para entender el asma, es muy útil saber cómo funcionan las vías respiratorias. Estas son unos tubos que llevan el aire dentro y fuera de los pulmones. Las personas que tienen asma tienen vías respiratorias inflamadas, por lo que están hinchadas y muy sensibles. Debido a ello tienden a reaccionar fuertemente a ciertas sustancias inhaladas tensando los músculos que las rodean. Cuando esto ocurre las vías respiratorias se estrechan y por lo tanto se produce una disminución del flujo de aire a nivel pulmonar. Además, las células de estos conductos encargadas de la producción de moco van a aumentar su labor, por lo que la luz de las vías respiratorias disminuirá aún más.

Esta obstrucción puede generarse por varias circunstancias o por la exposición a diferentes sustancias del medio ambiente. El curso de la enfermedad es variable, alternándose periodos con sintomatología intensa con otros sin molestias.

Prevalencia

Según datos de la OMS, en la actualidad el asma afecta a 235 millones de personas, siendo la séptima enfermedad más prevalente en el mundo.

¿Cómo y por qué aparece?

El inicio del mecanismo no se conoce con totalidad pero se sabe que en su aparición intervienen unas sustancias conocidas como mediadores químicos del asma, los cuales son elaborados por los eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco), que en colaboración con los linfocitos y los mastocitos (otro tipo de células), son depositadas en los bronquios provocando su inflamación. Esta inflamación provoca un estrechamiento e irritación en las paredes bronquiales dificultando la salida del aire.

Es necesario que exista una predisposición genética y entrar en contacto con sustancias que causan inflamación bronquial para padecer esta patología. Los bronquios de una persona asmática son muy sensibles por lo que puede desencadenarse una crisis por múltiples circunstancias (ejemplo, ejercicio, risa, tabaco…).

Síntomas

asfixiaLos síntomas de la enfermedad son más frecuentes por la noche o al hacer ejercicios. Los más frecuentes son:

  • Disnea: Ahogo o dificultad para respirar. Que puede ser leve o intensa.
  • Episodios repetitivos de tos, habitualmente seca y persistente.
  • Sibilancias: Pitos o ruidos en el pecho producidos al salir el aire a través de los bronquios estrechados por la inflamación.
  • Opresión o sensación de tirantez en el pecho.

Estos síntomas pueden aparecer al mismo tiempo o no, dependiendo de cada paciente.

Las exacerbaciones o crisis asmáticas son episodios de empeoramiento producidos por un aumento de la inflamación de los bronquios, lo que implica una mayor dificultad para la salida del aire.

Existen diferencias con el asma infantil que se tratarán en un aparatado diferente.

Diagnóstico

Cuando una persona padece alguno/os de los síntomas anteriormente descritos es posible que padezca asma, por lo que es conveniente realizar una espirometría.

espiroLa espirometría en una prueba no invasiva, sencilla, barata, estandarizada, reproducible y objetiva que mide la limitación al flujo aéreo. Debe de ser realizada por un profesional formado y entrenado tanto para el uso del instrumental como para la técnica, con ello se garantiza que la prueba tenga una buena calidad y por lo tanto unos resultados con valor clínico.

Consiste en coger el máximo de aire y soplar rápidamente por un tubo hasta vaciar el pulmón todo lo que se pueda. Entre otros datos, esta prueba mide la capacidad pulmonar (Capacidad Vital Forzada o FVC) y el volumen de aire expulsado en el primer segundo (Volumen Espiratorio Máximo en el primer segundo o FEV1), que sirven fundamentales para evaluar el asma.

SI la persona que realiza la espirometría tiene los bronquios inflamados el aire tardará más tiempo en salir de los pulmones que en condiciones normales, lo que es detectado por el espirómetro. Si esto es así se realizará un prueba broncodilatadora, que consiste en hacer otra espirometría tras la administración de una fármaco broncodilatador. Una vez realizada se comparan ambas pruebas y se si observa una reducción de la obstrucción, si esto es así es muy posible que se esté ante un caso de asma ya que esta patología se caracteriza por la reversibilidad de la obstrucción bronquial.

En ocasiones es recomendable realizar otras pruebas como:

  • Pruebas de hiperrespuesta bronquial: Se evalúa si se produce una respuesta exagerada de los bronquios tras la inhalación controlada de sustancias que pueden producir obstrucción bronquial
  • Medición de la fracción de óxido nítrico exhalado (FENO): Nos informa del grado de inflamación bronquial

Control de la enfermedad

Mediante el uso de un medidor del PEF (Flujo Espiratorio Máximo) puede controlar su función pulmonar ya que con él puede valorarse si hay una mayor o menor obstrucción pulmonar. Los datos obtenidos se apuntan en unas hojas de registro, junto con la medicación tomada y los síntomas, lo que ayudará a tener un buen control de la enfermedad

Clasificación

Se puede clasificar en función de:

  • La gravedad, que depende de:
  • Intensidad de los síntomas.
  • Necesidad de usar medicamentos de alivio.
  • Resultados de las pruebas de función pulmonar.
  • Limitaciones en las actividades cotidianas.
  • Existencia de periodos de empeoramiento, exacerbación o crisis.

Dependiendo de la duración e intensidad de sus manifestaciones:

  • Intermitente: Tiene períodos libres de enfermedad
  • Persistente: Carece de períodos libres de enfermedad
    • Leve
    • Moderada
    • Grave
  • Según el control, es decir, en función de si permite o no llevar una vida normal. Para determinar este control son necesarias las visitas médicas regulares de seguimiento. Para evaluar este control se utiliza el Test de Control del Asma y el Cuestionario de Control del Asma. Se divide en:
    • Bien controlada
    • Parcialmente controlada
    • No controlada

Alergia

La alergia es una respuesta desproporcionada del organismo ante una sustancia, llamada alérgeno, que para otras personas es inofensiva. El organismo tiene que estar sensibilizado para que se de esta reacción. Existen muchos alérgenos que pueden desencadenar asma, pero no todas las personas asmáticas tienen alergia ni todas las alérgicas padecen asma.

¿Cómo se puede controlar el asma?

Si se hace un correcto tratamiento del asma éste puede controlarse, lo que va a permitir llevar una vida normal. Hay que tener precaución de evitar los alérgenos y los desencadenantes de crisis de asma y usar medicamentos cuando sea preciso.

Cuando aparecen los síntomas del asma es porque se está produciendo un estrechamiento de los bronquios. Para aliviar esta situación se utilizarán medicamentos aliviadores o broncodilatadores, los cuales alivian las molestias al dilatar los bronquios pero no mejoran el asma. Para disminuir la inflamación y hacer que los bronquios estén menos sensibles, hay que tomar de forma continua medicamentos antiinflamatorios. Si se dejan de tomar estos medicamentos los bronquios vuelven a inflamarse y aparecen las molestias. Por ello es primordial no dejar la medicación.

¿Cómo evitar las crisis?

Es muy importante que cada persona conozca cuáles son sus desencadenantes que aumentan la inflamación de los bronquios (alérgenos, humo del tabaco, infecciones víricas…) y los que los estrechan sin aumentar la inflamación (ejercicio físico, risa…), y saber cómo evitarlos.

Algunos de los factores desencadenantes son:

  • Tabaco: es el principal desencadenante a evitar, pues aumenta la inflamación de los bronquios. Los asmáticos no deben fumar ni permitir que fumen en su presencia. El hijo de una madre fumadora durante el embarazo tiene más riesgo de ser asmático. El control del asmático fumador es más complicado.
  • Pólenes: conviene conocer la época de polinización del alérgeno responsable, porque deberán evitarse las actividades al aire libre en los días u horas, de mayor presencia del polen en el ambiente.
  • Ácaros: Para los pacientes alérgicos a los ácaros es aconsejable realizar medidas de limpieza especiales para disminuir la exposición
  • Mascotas: Los pacientes con alergia a estos animales deberán evitar convivir con ellos.
  • Hongos: Es aconsejable disminuir la humedad ambiental (<50%), evitar humidificadores y utilizar pinturas antihongos en las humedades de las paredes.
  • Cucarachas: pueden asociarse a un empeoramiento del asma. Conviene evitar insecticidas químicos y utilizar venenos como el ácido bórico.

Otros tratamientos

  • Vacunación antigripal y antineumocócica.
    • La antigripal no ha demostrado eficacia para prevenir las crisis de asma, aunque se aconseja su administración en mayores de 65 años y en personas con asma grave menores de 65 años.
    • La antineumocócica no se aconseja en asmáticos menores de 65 años.
  • Medicinas alternativas. No hay estudios científicos que hayan demostrado que este tipo de tratamientos tengan beneficios reales en el tratamiento del asma. Pueden utilizarse siempre que no se abandone el tratamiento normal pautado por el médico.

¿Qué hacer ante una exacerbación?

Si empeoran los síntomas y la función pulmonar se está iniciando una crisis. Es muy importante el llevar a cabo una actuación rápida y no esperar a que pase por sí sola.

Existen tres tipos de crisis de diferentes, frente las que el modo de actuación también es distinto:

  • Leve: Molestias poco intensas que no impiden la realización de las actividades de la vida diaria. Se trata tomando la medicación de alivio y realizando el plan de autotratamiento pautado por el médico.
    • Si hay mejoría de los síntomas no serán necesarias otras medidas.
    • Si no hay plan pautado o no hay respuesta al tratamiento se debe acudir a Urgencias. Aquí se aplicarán broncodilatadores de acción rápida cada 20 minutos. Si mejora se le envía a casa y si no se sigue protocolo de crisis moderadas.
  • Moderada: Molestias son más intensas e impiden realizar algunas actividades habituales, incluso pueden aparecer sin hacer nada. El tratamiento en este caso es tomar el broncodilatador de alivio (4 inhalaciones seguidas con cámara de inhalación y repetirlo cada 20 minutos).
    • Si la respuesta no es buena o no hay un plan de autotratamiento se acudirá a Urgencias, donde se aplicará el mismo tratamiento que en las crisis graves.
  • Graves: Molestias que aparecen en reposo, incluso impiden hablar con normalidad. Si son muy graves los labios se pondrán azules y se puede perder el conocimiento. Se iniciará el tratamiento con un broncodilatador de alivio (4 inhalaciones seguidas con cámara de inhalación y repetirlo cada 20 minutos) y las otras medicaciones que estén pautadas en el plan de autotratamiento propio y acudirá al hospital. Una vez allí se pondrá oxígeno y se administrarán broncodilatadores de alivio y glucocorticoides. Según la respuesta al tratamiento se procederá al alta o a ingresar en el hospital.
Más información

Fundación SEPAR. Publicación “Controlando el Asma” http://www.separ.es/biblioteca-1/bibliotecaparatodos

Fundación Europea del Pulmón. http://www.europeanlung.org/

Asociaciones

Asociación Asmatológica Catalana (AAC)
La Palma St. Genís, 1
08035 Barcelona
Teléfono: 934 510 993 / 609 166 166
Contacto: asmatics@asmatics.org
Web: www.asmatics.org

Asociación de Alérgicos y Asmáticos de Jaén (ALERJA)
C/ Arquitecto Berges, 34 A, Bajo
23007 Jaén
Teléfono: 675 82 87 15.
Contacto: asalerja@yahoo.es
Web: www.alerja.es
Asociación de Alérgicos y Asmáticos de Málaga (ALERMA)
C/ Góngora, 28 Bajo
29002 Málaga
Teléfono: 657 57 52 24
Contacto: alerma2009@gmail.com
Web: www.asalerma.es

Asociación de Asmáticos del Principado de Asturias (AAPA)
Avda. de Galicia, 10, 7º
33005 Oviedo (Asturias)
Teléfono: 608 471 472
Contacto: palicio@telecable.es

Asociación de Asmáticos de Palma de Mallorca
Avda. de Portugal
07012 Palma de Mallorca
Teléfono: 977 717 102

Asociación de Asmáticos de Madrid (ASMAMADRID)
C/ Moreto, 4, piso 1º, Aula 1
28014 Madrid
Teléfono: 618 515 101
Contacto: asmamadrid@asmamadrid.org
Web: www.asmamadrid.org

Asociación de Asmáticos y Alérgicos de la provincia de Huelva
Vía Paisagista, s/n
21003 Huelva
Teléfono: 959 280163
Web: www.asmaler.galeon.com

Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex
Avda. del Manzanares, 58 28019 Madrid
Teléfono: 915 609 49
Contacto: aepnaa@aepnaa.org
Web: www.aepnaa.org/aepnaa.html

Asociación Gallega de Asmáticos y Alérgicos (ASGA)
C/ Alcalde Abella, 24, bajo
15002 A Coruña
Teléfono: 981 228 008
Contacto: maeve@mundo.com
Web: www.accesible.org/asga

Asociación Navarra de Alérgicos y Asmáticos (ANAYAS)
C/ Sancho el Fuerte, 26, 1º, oficina 9
31008 Pamplona (Navarra)
Teléfono: 948 277 903

Asociación de Asmaticos Aire Libre
Apdo. de Correos 2094 Granada
Teléfono:958 441 240
Contacto: rafagarciaga@terra.es
Web: www.airelibre.org

Asociación Asmatológica Catalana
C/ La Palma de Sant Genís, 1
08035 Barcelona
Teléfono: 93 451 09 93 y 609 166 166
Contacto: asmatics@asmatics.org
Web:www.asmatics.org/

European Federation of Allergy and Airways Diseases Patients’ Associations (EFA)
35 Rue du Congrès
1000 Brussels (Belgium)
Teléfono: +32 (0) 2 227 2712
Fax +32 (0) 2 218 3141