02 May
  • By Lovexair
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Confinamiento y apoyo emocional en tiempos de la COVID-19

Almundena Naranjo, psicóloga

Son muchos días los que llevamos en casa confinados. Desde que se decretó el estado de alarma hemos podido tener diferentes pensamientos, emociones, inquietudes y por supuesto acciones que se nos escapan a nuestro raciocinio. Porque, ¿quién iba a pensar vivir una situación como esta?. Sentirnos desubicados pudo ser una de las primeras cosas que sentimos.

Ahora, ya sabemos que significa estar en casa confinados y hay personas que lo pueden llevar mejor y otras que están teniendo más dificultad para hacerlo.

¿Que cosas nos pueden ayudar a encontrarnos mejor y poder controlar nuestras emociones de forma positiva?

Dosificar la información que nos llega y buscar fuentes que sean fiables. Es importante estar informados pero sin pasarnos, un flujo casi constante de noticias sobre el covid 19 puede hacer que cualquiera se sienta ansioso o angustiado.

Establecer rutinas en casa. Las rutinas son necesarias porque nos dan seguridad, autoestima y control de las situaciones. Por eso, en la medida en que podamos debemos tenerlas.  Es interesante buscar el equilibrio entre rutinas y flexibilidad, porque habrá momentos en los que sea necesario flexibilizar y no por ello debemos de sentirnos culpables.

-Mantener nuestro autocuidado. El autocuidado va de la mano de la autoestima  y, creedme, ahora mismo también nos hace falta querernos mucho. Si nosotros estamos bien, podemos ayudar a nuestra familia y amigos a que también lo estén y en estos tiempos dónde los abrazos y besos se venden caros, tenemos que aprender a dar amor de otra forma. Así que, asearnos, tener una adecuada higiene, hacer algo de actividad física, tener horarios de sueño y vigilia, alimentarnos saludablemente y  mantener nuestro hogar confortable es un gran acto de amor hacia nosotros mismos.

– Habla de aquello que te preocupa, “hablar sana “. Para ello debemos de saber identificar que emociones nos están asaltando. En ocasiones estaremos tristes, otras enfadados, irritados, frustrados, alegres, preocupados, etc.. Es algo normal sentirnos así y puede ayudar compartirlo con otras personas que están en nuestra misma situación.

Cuestiona lo que piensas. Desgraciadamente tenemos una durísima realidad, pero el pensamiento es libre, y puede serlo para lo bueno y para lo malo. Si nos dejamos llevar por el miedo (que es gratis), podemos coger todo el que queramos y entonces no nos protegerá, nos paralizará y no seremos funcionales. Centrémonos en lo que podemos hacer, démonos permiso para sentir, seamos tolerantes con nosotros mismos y con aquellos que  queremos.

Valoremos la situación desde el presente, viviendo el día a día,  y si preparamos planes de actuación futura que sea desde el autocontrol y la coherencia. Anticipar lo que está por llegar al igual que pensar en lo que ha pasado, sólo nos generará más ansiedad,  y no sirve de nada.

Pero y si aún así, ¿me siento con ansiedad? Valida tus sensaciones, son normales, molestas pero normales. Acepta cómo te sientes y puedes decírselo a alguien que te comprenda y no te juzgue.

Pueden ayudarte técnicas de relajación como la respiración profunda, o mindfulness y si lo necesitas, no dudes en buscar profesionales que puedan ayudarte.

El ser humano tiene capacidad de adaptación al medio, es lo que ha hecho que  durante miles de años podamos evolucionar física y psicológicamente como especie.  Por desgracia, nos está tocando vivir un momento muy complicado para todos y dependiendo de qué papel nos toque como actor y de la gestión emocional que hagamos de la situación vivida, estaremos preparados para seguir con nuestra historia. Estar confinados, ser sanitarios, transportistas, trabajar en supermercados, farmacias, alimentación, fuerzas del estado, estar enfermos, haber perdido un familiar, etc..

TODOS, ¡Necesitamos cuidarnos y dejar que nos cuiden!

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