28 Jun
  • By LovexairAdministrador
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Te proponemos un reto: inicia una nueva vida

El tabaquismo es la enfermedad más prevalente del mundo y se relaciona con casi treinta patologías, algunas de ellas, muy graves

Seguro que si fumas has oído infinidad de veces que tienes que dejarlo, que es malo para tu salud… Nosotros no podemos decirte lo contrario, porque esta es la única verdad. Efectivamente, el tabaquismo es una enfermedad crónica y adictiva reconocida por la Organización Mundial de la Salud como un trastorno mental y del comportamiento. En la actualidad, es la enfermedad más prevalente del mundo y se relaciona con la aparición de otras 29 patologías (cáncer, enfermedades pulmonares, enfermedades cardiacas…). Además, como consecuencia de la adicción al tabaco, cada año mueren en España más de 50.000 personas. ¿Por qué sigues fumando? ¿Qué hace tan difícil dejarlo?

Por qué fumamos

El consumo de tabaco es una conducta compleja que se explica en base a dos grandes factores: la adicción física, causada por la nicotina, y los hábitos de comportamiento.

Al igual que ocurre con otras actividades, como lavarse los dientes después de comer, fumar es una conducta aprendida que se convierte en hábito debido a estas razones:

  1. La práctica:¿Sabes que si fumas una cajetilla de tabaco al día durante 25 años habrás repetido el acto de encender un cigarrillo 182.500 veces? ¿Y que te habrás llevado el cigarrillo a la boca unas 2.737.500 veces? Pocos actos los habrás repetido o repetirás en tantas ocasiones a lo largo de tu vida. Por ello, la conducta de fumar termina automatizándose.
  2. La asociación:Cuando fumas no te quedas parado, siempre estás haciendo otras actividades a la vez, como conducir, tomar un café, estar con amigos… y su realización termina asociándose a tener un cigarrillo en tus manos. Si no lo tuvieras te encontrarías incómodo e incompleto.
  3. El refuerzo:Cuando fumas crees que cada vez que lo haces tiene consecuencias positivas en ti, ya que estimula los centros de placer del cerebro. Por todo ello, una conducta aprendida en un momento, con el tiempo, termina convirtiéndose en un hábito de comportamiento estable y mantenido.

Cuando quieres dejar de fumar, además de superar la adicción a la nicotina, tienes que aprender a realizar actividades cotidianas sin acompañarlas del tabaco, lo que muchas veces es muy complicado.

Qué hacer entonces si es tan difícil

Lo primero que tienes que hacer es buscar en tu interior la motivación que te va a ayudar a dejar de fumar. Si no estás motivado, no lo vas a conseguir, la decisión de dejarlo solo puede proceder de ti. A cada persona nos mueven unas determinadas razones en nuestro día a día, por ello tienes que buscar las tuyas. Escribe todas y cada una de ellas, todas son válidas, y compáralas con las que te invitan a continuar fumando. Mira hacia qué lado se inclina la balanza, si cae hacia el lado de abandonar tu hábito, no lo dudes y comienza tu nueva vida.

Busca ayuda. No lo hagas solo, sobre todo si ya lo has intentado en ocasiones anteriores sin éxito. Consulta con tu médico los diferentes tratamientos psicológicos (conductual y motivacional) y farmacológicos (tratamientos sustitutivos de la nicotina (parches, chicles, vareniclina o bupropion) existentes y cuyo éxito está clínicamente probado.

Elige qué día comenzar tu nueva vida. Te recomendamos que sea dentro de unas 3 semanas para poder prepararte, y siempre que las circunstancias que rodean a esa fecha sean adecuadas. Es decir, no elijas una fecha en la que tengas excesiva carga de trabajo, exámenes, un evento social… porque entonces será más complicado. Tu día D tiene que estar enmarcado en unas circunstancias favorables.

Conoce cuál es tu hábito de consumo diario de tabaco. Registra cada uno de los cigarros que fumas durante una semana, anotando la hora a la que lo haces, qué actividad acompañaba a ese cigarro y cómo te has sentido al fumarlo. Al final de la semana podrás hacerte una idea más concreta de cómo es tu hábito.

Durante las dos semanas anteriores a la fecha elegida tienes que reducir el consumo de cigarrillos para favorecer este proceso. Algunos consejos que pueden ayudarte a conseguirlo es que no fumes en cuanto te apetezca, deja pasar un tiempo; no aceptes cigarros que te ofrezcan; fuma marcas de tabaco que no te gusten, a ser posible sin nicotina; alarga el tiempo entre que te levantas y el primer cigarro, y entre que terminas de comer y el cigarrillo de después.

El día anterior al Día D deshazte de todo lo que te provoca deseo de fumar y organiza actividades para mantenerte ocupado durante este primer día de tu nueva vida. A partir del día elegido piensa al levantarte “¡Hoy no voy a fumar!”, este tiene que convertirse en tu objetivo diario.

Si precisas ayuda para iniciar tu nueva vida, puedes descargarte nuestra ‘Guía para dejar de fumar HappyAir‘  (https://goo.gl/WNbtt8) y consultar con nuestros profesionales sanitarios especializados a través del correo cuentanos@lovexair.com