04 Nov
  • By LovexairAdministrador
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Píldoras formativas. Neumonía y vacunación

Origen y riesgo

La neumonía está originada por una bacteria llamada neumococo, la cual también causa otro tipo de patologías como meningitis, sepsis…, y que se encuentra en la nariz y la garganta del hombre.

Las personas con mayor riesgo de padecer una infección grave son los niños menores de 6 a 24 meses, los que asisten a guardería y/o pertenecen a ciertos grupos de riesgo como: síndrome neofrótico, problemas en el bazo, fibrosis quística, broncodisplasia pulmonar, cardiopatía, inmunodeficiencia congénita o adquirida, inmunosupresión… entre otros.

Tipos de vacunas

Actualmente hay dos tipos de vacuna, la polisacárida y la conjugada

La vacuna antineumocócica polisacárida 23-valente, protege frente a 23 serotipos de neumococo (entre los que se encuentran el 90% de los que causan infecciones graves). En la mayoría de los adultos, tras 2 o 3 semanas de su administración, es efectiva, pero no en niños menores de 2 años. También hay personas muy ancianas o enfermos crónicos prolongados que pueden no responder de manera adecuada a la vacuna, a pesar de su prescripción. Su efecto dura alrededor de unos 5 años en adultos sanos.

En la actualidad hay dos vacunas conjugadas. Ambas son muy útiles para la prevención de la enfermedad neumocócica al conseguir una buena respuesta inmune y duradera. Puede usarse en niños menores de 5 años.
Quién se debe vacunar:
• Todos los adultos a partir de 65 años (vacuna polisacáridos)

• Los niños que residan en las comunidades donde la vacuna conjugada se ha incluido en sus calendarios de vacunación infantil hasta los 5 años, siendo el caso de Madrid y Galicia.

• En personas a partir de 50 años inmunodeprimidas, con ausencia o falta de funcionalidad del bazo, pérdida de líquido cefalorraquídeo o con implantes cocleares, es aconsejable que reciban la vacuna conjugada seguida de la de polisacáridos tras unas 8 semanas.

• Todas las personas mayores de 6 semanas de edad con enfermedades crónicas, inmunodeprimidos o con tratamientos que disminuyan las defensas. En los pacientes menores de 5 años se utilizará la vacuna conjugada junto con la de polisacáridos, una vez cumplidos los 2 años, como refuerzo. A partir de los 5 años se administrará la de polisacáridos.

Administración de la vacuna

La vacuna de polisacáridos se administra en una dosis única, estando indicada una segunda dosis en personas con 65 años que recibieron la primera antes de los 65, esperando 5 años entre ambas dosis. También en el caso de personas sin bazo o con él dañado, enfermedad de células falciformes, infección por VIH, cáncer, enfermedad renal grave, trasplantados o que tomen medicamentos que reduzcan la inmunidad. En niños menores de 10 años la segunda dosis puede ser a los 3 años de la primera, mientras que en las personas mayores de esa edad la separación mínima tiene que ser de 5 años entre ambas.

En el caso de la vacuna en niños se administra en 4 dosis: tres de ellas en el primer año de vida (2, 4 y 6 meses) y otras entre los 12 y 15 meses. En el caso de estar incluida la vacuna en el calendario de vacunación se suprime la dosis de los 6 meses.

Las vacunas no están indicadas en embarazadas (en estudio). La segunda dosis no podrá ponerse en aquellos que tras la primera hayan sufrido una fuerte reacción alérgica o con alergia a algún componente de las mismas.
En el caso de los niños que presenten una enfermedad moderada o seria en el momento de la vacunación debería esperarse a su restablecimiento.