27 Sep
  • By LovexairAdministrador
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Cómo desconectar la EPOC con las TIC. Julio Ancochea en Efesalud

El doctor Julio Ancochea Bermúdez, jefe del Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa, propone en este videoblog que, para no estar sometidos social y económicamente a la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, la epoc, sobre todo en el caso de los pacientes en estadios tres y cuatro, muchos encadenados a una botella de oxígeno durante las 24 horas del día, se necesitaría implementar “a fondo” el uso de la telemedicina basada en la innovación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC).

La “e-salud” puede aplicarse al diagnóstico, al seguimiento, a los cuidados en el domicilio, a la gestión de casos, a la búsqueda de información por el profesional, el paciente y su cuidador. Se utilizan comunicaciones interactivas de vídeo, audio y datos. Permite más educación y prevención. Y se genera una mayor relación paciente-profesional y entre profesionales.

“Mirar al futuro con esperanza significa proporcionar a la población una Sanidad viable y sostenible que se defina por cuatro “P”: Prevención y Predicción de enfermedades, Participación colaborativa de profesionales sanitarios, empresas, políticos y asociaciones de pacientes, y Personalización de todos y cada uno de los enfermos”, define el también profesor titular de Neumología en la Universidad Autónoma de Madrid.

Las previsiones del Sistema Nacional de Salud español señalan que el número de pacientes crónicos crece y seguirá creciendo.

“Es más, el 80% del gasto sanitario se destinará en 2020 a cubrir sus necesidades médicas ordinarias y extraordinarias -corrobora-; y la epoc, silente, progresiva e invalidante, tiene un infradiagnóstico cercano al 75%. Un millón y medio de fumadores desconoce que tiene un problema serio en sus vías respiratorias”.

Por tanto, la cronicidad “paradigmática” de la epoc se hace más destructiva con el envejecimiento, donde es muy habitual diagnosticar trastornos asociados secundarios con necesidad de polimedicación.

“Los estadios más avanzados o graves de la enfermedad, en la cúpula de la pirámide de Kaiser, donde encasillamos al 10% de estos pacientes, muchos de ellos necesitados de oxígeno medicinal para poder respirar, necesitan innovación constante. La telemedicina, sustentada en las TIC, suma bienestar, seguridad y atención especializada a las 4P”, asegura el doctor Ancochea.

Y la clave de la atención integral al paciente se sitúa en el entorno familiar.

La telemonitorización es un intercambio de datos entre el paciente o sus cuidadores y el personal médico con el objetivo de medir ciertas constantes vitales, como la temperatura corporal, la presión arterial, el peso, el nivel de glucemia, la capacidad pulmonar o poder efectuar una tele-espirometría.

“Si nosotros detectamos precozmente una exacerbación y actuamos de inmediato, seremos capaces de reducir las visitas a las Urgencias, de reducir los ingresos hospitalarios, de reducir, de paso, el gasto que supone la epoc para las arcas públicas, y de mejorar notablemente la calidad de vida de los pacientes y sus familiares”, subraya.

Ancochea señala dos factores determinantes para que se cumpla el coste eficacia de la telemedicina: la adecuada selección de los pacientes y la cuidada elección de los paquetes de tratamientos y cuidados.

“Tenemos que cambiar nuestros protocolos. Hay que poner el énfasis en la prevención; en reorganizar los cuidados clínicos; en adecuar los conocimientos, las actitudes y las aptitudes de los profesionales sanitarios, donde la Enfermería jugaría un papel fundamental. Debemos salir cada vez más del hospital y centrarnos en el domicilio del paciente crónico”.

El profesor Julio Ancochea predica con el ejemplo diario. Tanto es así que en su hospital, La Princesa, se desarrolló en 2012 la Red PROMETE, imitada para bien por otros centros sanitarios ya que ha demostrado la capacidad de reducir hasta cuatro veces el número de ingresos hospitalarios por exacerbación.

También participa en el estudio internacional “Comet”, donde se analiza la calidad de vida del paciente con oxigenoterapia, y ha creado dos cátedras en la UAM: “Innovación en la Gestión del Enfermo Respiratorio Crónico” y “Respira Vida”, cimentadas en la Medicina preventiva, predictiva, participativa y personalizada.

Para el neumólogo Julio Ancochea “innovar” es el verbo que debe conjugar el manejo integral de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, pero, en cualquier caso, existe una fórmula infalible que acaba con la epoc con total seguridad: “Nunca se olviden, lo más importante es dejar de fumar”.