29 Dic
  • By LovexairAdministrador
  • Cause in

Algunos gases y sus efectos. Píldoras formativas

El ozono u O3

El ozono, dependiendo de dónde se encuentre, será un gas beneficioso o perjudicial para los seres vivos.

El ozono situado en la estratosfera es beneficioso ya que forma la llamada “capa de ozono” que es la encargada de absorber la radiación ultravioleta y de impedir que esta llegue a la tierra.

En cambio, si aparece cerca del suelo como resultado de reacciones químicas o emisiones de gases de coches, centrales eléctricas…, es muy perjudicial para la salud. Es uno de los componentes de la niebla tóxica.

A nivel respiratorio el ozono puede producir irritación de nariz y garganta; sibilancias, tos y dolor al inspirar profundamente; dificultades respiratorias en actividades al aire libre; una reducción de la capacidad pulmonar; agravamiento de  los cuadros asmáticos; necesidad de aumentar el uso de broncodilatadores como tratamiento de patologías respiratorias; incremento de la vulnerabilidad a enfermedades como la bronquitis y la neumonía; aumento del riesgo de muerte por neumo y cardiopatías e incremento de los ingresos hospitalarios por enfermedades pulmonares.

Si hay niveles altos de ozono las personas con asma, los ancianos y los niños deberán evitar realizar ejercicios al aire libre. Las personas con síntomas de problemas respiratorios o agravamiento de sus cuadros clínicos deberán tomar los tratamientos pautados, si los tuviera, y en caso de persistir los síntomas acudir al médico.

Dióxido de nitrógeno o NO2

El dióxido de nitrógeno es una gas rojizo con alto olor acre y que da lugar, junto a otros componentes,  al smog (humo y niebla).

Su origen está en los vehículos a motor, las centrales eléctricas y en la quema de combustibles fósiles.

Sus efectos en los pulmones es el aumento de la incidencia del asma, del riesgo de muerte por neumopatías y de los ingresos hospitalarios por esta causa.

La prevención se centra en que las personas con síntomas de asma, insuficiencia respiratoria o tos deberán tomar los tratamientos pautados, si los tuviera, y en caso de persistir los síntomas acudir al médico.

Materia particulada o MP

La materia particulada es una mezcla de partículas sólidas y líquidas que se producen de manera natural a través de erupciones volcánicas, espuma marina, esporas y partículas del suelo. El hombre las forma en procesos industriales, construcción o fricción de los vehículos por las carreteras. En la atmósfera también pueden formarse tras reacciones químicas que se producen entre los gases. La lluvia ayuda a su eliminación del aire.

La irritación de nariz y garganta, el aumento de los ingresos hospitalarios por neumopatías, producir muertes prematuras por enfermedades pulmonares y/o cardiacas y ser el origen de episodios de asma, son algunos de los efectos que estas partículas producen en los pulmones.

Como medidas de prevención hay que tener en cuenta que las personas con patologías cardiacas o pulmonares deben evitar el ejercicio intenso. Toda persona que sienta dolor torácico, insuficiencia respiratoria deberá tomarse las medicinas paliativas que tengan pautadas, en el caso de no tenerlas o si los síntomas persisten se debe acudir al médico.

Dióxido sulfúrico o SO2

Es un gas incoloro con fuerte olor y que se produce por la combustión del azufre. Se origina tras la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo crudo…)

Este gas da lugar a irritación ocular además de problemas respiratorios. El sistema respiratorio se inflama provocando tos, secreción mucosa y agravamiento del asma y la bronquitis crónica, además de aumentar la propensión de las personas a contraer infecciones respiratorias. Los ingresos hospitalarios por estas razones y por cardiopatía aumentan en los días en que su concentración atmosférica es más elevada.

Las personas con asma, los ancianos y los niños deben evitar las exposiciones prolongadas a este gas y toda persona con síntomas deberá acudir a su médico o tomar la medicación paliativa si ya le fue pautada anteriormente.

El papel de la OMS

La OMS tiene la finalidad de reconocer y vigilar los contaminantes del aire que ejercen el mayor efecto sobre la salud humana, lo que ayuda a los países a centrar su atención en los procedimientos para prevenir o disminuir los riesgos sanitarios.

La OMS calcula que una reducción de las partículas contaminantes podría reducir considerablemente la mortalidad a largo plazo por la contaminación atmosférica.

 

Consultar otras píldoras formativas.